FRAGMENTOS DE MI: MEMORIA DE LO SILENCIADO

2025

Irapuato, Guanajuato.

Fragmentos de mí: memoria de lo silenciado es un proyecto museográfico que propone una experiencia inmersiva y afectiva en torno a las huellas de la violencia, el trauma y la resistencia en el cuerpo femenino. A partir de la obra de Lizeth García Portillo, la exposición construye una narrativa visual donde el arte funciona como testimonio, refugio y posibilidad de transformación.

La propuesta reúne dibujos, pinturas hiperrealistas, fotografías, videoarte y registros de performance para articular un recorrido dividido en tres momentos: la fragmentación provocada por el silencio, la memoria inscrita en el cuerpo y la resistencia como forma de renacimiento. Desde una mirada feminista, el proyecto busca abrir un espacio de contemplación, empatía y escucha, donde lo íntimo se convierte también en memoria colectiva.

El diseño museográfico fue concebido como un recorrido emocional. La distribución espacial, la iluminación, la paleta cromática y los elementos de montaje fueron pensados para acompañar la narrativa curatorial de cada sala. La primera sala trabaja con tonos oscuros, iluminación puntual y atmósferas contenidas para representar el quiebre y la despersonalización. La segunda sala incorpora tonos carne, vino y rojo profundo, evocando el cuerpo como archivo sensible de la memoria. Finalmente, la tercera sala utiliza colores suaves, iluminación cálida y espacios abiertos para sugerir reparación, escucha y posibilidad de florecimiento.

La propuesta espacial organiza la exposición en tres salas temáticas, cada una con una atmósfera propia. El diseño contempla muros divisorios, zonas de penumbra, proyecciones, textiles suspendidos, espacios de escritura libre y áreas de contemplación. La museografía no solo funciona como soporte de las obras, sino como parte activa del discurso: guía al público por una transición simbólica que va del encierro a la reconstrucción.

Además del desarrollo conceptual, el proyecto integró herramientas técnicas propias de la gestión museográfica: listado de obra, fichas técnicas, estado de conservación, valores estimados, criterios de montaje, necesidades de iluminación, distribución espacial, programa educativo y presupuesto. Esta dimensión permitió estructurar la exposición no solo como una propuesta curatorial, sino como un proyecto viable de producción, mediación y montaje.